El origen del viaje

Reencuentro: I. El Origen del Viaje

Hace unos días cenando con Steph me hizo una pregunta: ¿Y lo que enseñabas antes sigue siendo válido o no?

Así que en honor a esta personita que es mi hija, a Héctor y a todos quiénes me han hecho esa pregunta quiero responderla.

Los últimos dos años representaron para mí un largo viaje; no siempre agradable, no siempre fácil, pero si profundo y muy enriquecedor.

Y quisiera compartir el camino andado. Quizás alguna de las reflexiones, preguntas y/o huecos que me impulsaron a este viaje también han sido tuyos. Y probablemente al compartir mis hallazgos a lo largo del trayecto, éstos te sirvan de algo.

Hace dos años y medio tenía muchas preguntas. Muchas de las cosas que había aprendido y enseñado hasta ese entonces me hacían un profundo sentido en alguna dimensión y entre más las enseñaba y más aprendía, más huecos y huecos encontraba en otras, así que empecé a cuestionar prácticamente todo.

Me sentía profundamente responsable por enseñar algo en lo que tenía cada vez más preguntas. Necesitaba encontrar consistencia, congruencia y sentido antes de seguir.

En mi perspectiva, las teorías no son más que ideas y formas que desarrollamos para explicar el mundo que nos rodea. No tienen ningún sentido, si no contribuyen a una diferencia en la vida a la vida.

Entonces para mí entender enfoque sistémico (o cualquier otra teoría) no sirve si no contribuye a comprender el mundo que nos rodea y a un cambio en nuestra forma de mirar, pensar y comportarnos que nos permita vivir más plenos.

Así que cuando la teoría se quedó en teoría porque muchos sistemas vivos mostraban dinámicas opuestas a lo que había aprendido y los comportamientos de quiénes la enseñaban fueron lejanos a su enseñanza cuando comencé a cuestionar, entre muchas otras situaciones que se conjuntaron, las preguntas de siempre volvieron a emerger.

Y el viaje de reencuentro comenzó…